Como si nada
Creo que todo comenzó cuando, teniendo la bolsita bien agarrada en mi mano, la suela de mi zapato se posó sobre esa baldosa.
Poco tengo para decir de la suela, de mis zapatos y de la baldosa, y en cambio mucho daría que hablar el contenido de la bolsita. Sin embargo, y por esa misma razón, me veo en la obligación de hacer un esfuerzo por desviar la atención.
La suela de mi zapato izquierdo quizás ya se encontraba muy gastada, especialmente por el uso que le doy caminando sobre ella y su compañera derecha, ambas bajo ese par de zapatos que, al día de hoy, ya fue reemplazado. Sólo por sumar un elemento más, sobre el lubricante que facilitó tan íntimo encuentro entre suela y baldosa puedo decir que estimo habrá sido de origen humano y seguramente masculino. Y finalmente, respecto de la baldosa, he de aclarar que sí presentaba ciertas características particulares que la diferenciaban de sus pares y cuya descripción creo importante referir.
Se trataba, en efecto, de una de esas baldosas que tomando como base la horizontalidad del suelo, o de la calle, se recuestan en ángulos que generalmente no superan el 15% de inclinación por metro, configurando de tal modo una pendiente que permite que un artefacto rodante evite la violenta rectitud angular de los cordones y circule con mayor facilidad y autogobierno conectando las esquinas del entramado urbano. Por si no se entendió, me refiero a esas bajadas diseñadas para que una persona con silla de ruedas pueda transportar su personalidad desde la calle hacia la vereda, o viceversa, y que también son ampliamente utilizadas por madres con cochecitos y señoras que salen del mercado. Estas rampas, que así se las llama técnicamente, se confeccionan con baldosas colocadas en plano inclinado, y en algunos de sus modelos (particularmente en el que se produjo el encuentro con la suela) presentan contornos laterales con baldosas colocadas en planos aún más inclinados. De allí que un corte transversal de estos dispositivos urbanos (mirado desde la calle) se traduciría en una imagen como la siguiente: \___/
Allí fue a pisar la suela de mi zapato. En la barra invertida de la izquierda, para ser más gráfico y dar uso a ese dibujito del que estoy tan orgulloso.
El resultado de ese encuentro, el de la suela y la baldosa, fue (en términos linierezcos) una especie de: "¡resbaladd!".
He de aclarar también que tengo cierta habilidad motriz. Se trata de una habilidad poco admirada en escritores, pero que sumada a buenos reflejos me ha puesto a salvo de contingencias urbanas varias. Eso me permitió equilibrar rápidamente el cuerpo elevando mi pierna derecha, mientras la izquierda (la que termina en el pie que se enfundaba en el zapato portador de esa suela) se flexionaba en su rodilla para facilitar la torsión de cintura adecuada a esas circunstancias, todo ello no sin la ayuda de mis brazos, que dibujaron en el aire un par de círculos de cuya órbita, y como resultado de la fuerza centrífuga generada, salió despedida la bolsita que llevaba en la mano.
Todo terminó rápido. El semáforo ya titilaba y no había tiempo, salvo para mirar alrededor y comprobar que toda mi peripecia había pasado lo suficientemente desapercibida como para dejar incólume mi imagen ante peatones, taxistas y colectiveros. Es crucial en esos casos hacer ostensibles muestras de que uno apenas se ha inmutado, y en cumplimiento de tal premisa seguí avanzando sobre las sendas peatonales como si nada.
Dos pasos más adelante me incliné a recoger la bolsita.
Como si nada.



11 comentarios:
Nadie me va a sacar el privilegio de ser primera!!!...pa' que sepan, Oyomes...comenté sobre este bello e instructivo artículo en Historia sobre ruedas...debo decir que todavía me río en mi fuero interno...
(y que, perversamente, me produce muchísima gracia que la gente -inclúyome- tropiece, resbale, caiga,etc etc...la torpeza humana es increíble para pasar el malhumor!!)
GRACIAS POR ESTE 2008 PLENO DE SONRISAS!!
besos!!
Anónima Patricia
Ja ja ja, es como si viera la escena!! Una preguntita, qué había en la bolsita?
Besos.
Lo que habia en la bolstia poco importa! Lo que importa es que nadie se haya percatado del accidente y menos aun del momento en el que recuperaste la bolsita!
Porque podria parecer que la bolsita estaba ahi desde antes y que te gusta levantar cosas del piso... lo cual no es muy decoroso porque en Argentina poco de valioso puede tener algo que haya en el suelo, a menos que tengas la suerte de esos pocos que encuentran sobres llenos de dinero que se han escapado en alguna ida al banco, y lo devuelve claro! Lo llevan a la comisaria claro! Donde el comisario pasa una semana sin dormir hasta que encuentra al duenio del sobre claro! O pensabas que se iba a comprar un celular nuevo para ser el mas top de la comisaria? Que mal pensado que sos! El comisario lo iba a devolver a su origen, una amable anciana jubilada de 83 anios ( 8 + 3 = 11 / 1 + 1 = 2 ) que lo iba a depositar en la cuenta del hijo para que este pueda pagar el alquiler del mes de febrero ( 2 ).
Pero solo algunos tienen esa suerte... otros encuentran bolsitas con basura, bolsitas con mas bolsitas, bolsitas con pan duro, bolsitas con estopa para rellenar almohadones, bolsitas con comida para gatos (y eso ya es bastante suerte), bolsitas con pasto, bolsitas con cepillos de dientes usados (puaj).
En fin... la gente puede pensar eso... si es que toda la gente piensa... (bolsitas con prejuicios tambien podes encontrar).
Asique querido mejor que se note que la bolsita era originariamente tuya! y que tenia adentro? Bueno... ese es tu problema o tu solucion... soy naturalmente curiosa pero no voy a preguntar para hacerme la que en realidad no soy curiosa y que el escritor no se sienta interesante... no tanto como la bolsita. Ah me falto vaticinarte que la anciana te iba a recompensar con una torta de abuela que no te va a gustar y te vas a arrepentir de haber devuelto el sobre claro! Pero sos honesto claro! Y vas a salir en telenoche claro! Y si no tenias trabajo te van a llamar para ofrecerte un puesto como repartidor de pizzas claro!
Uf cuantas palabras reprimidas que tenia adentro! Ultimamente no estoy podiendo escribir ni una direccion.
Bueno me voy!
Que estes bien!
Au revoir!
(Hoy es 2 de enero)
Como yo no hay 2 pfff
(Gracias a Dios!)
Quizas me puedas encontrar adentro de una bolsita...
jajajajjajajajajaja. al escritor lo felicito por sus habilidades motrices a pesar de la caida, pues yo no las tengo, me caigo y me levanto sin mucho glamour, es mas bastante cercana a un dibujito animado jijijjijijijijiji.
abrazos para toda la troup.
qué gracia tenéis por allí. Ya nos gustaría :)
muuuuy buenos, encantada de haberme topado con vosotros
De acuerdo a mis cálculos, el aplastamiento de material por parte de rodilla izquierda fue inevitable. Si me equivoco, pues menos mal. Si acerté, OMFG qué asco.
Una duda me persigue y ya me viene alcanzando, y es cómo demonios son 15 grados "por metro".
Cómo que no comenté nada aún?
Ante tanto despliegue de genialidad?
Ante tanta creatividad gráfica?
Ante tanto desparpajo?
Por acá uno se pone cada vez más loco. Y eso está bueno.
Mis congratulaciones al escritor por la magnitud de sus habilidades motrices para sobrevivir a la perplejidad (posteriormente, carcajada) de la población...
Un abrazo oyomes, por parte de un escritor que no encuentra la palabra justa para describir lo que es este "amor de revista".
Joel Alejandro.
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