objetos · bonus track
golpes
Hay golpes que no te esperás, me entendés? Hay golpes que son como el odio del mundo, que te sacuden como un cataclismo. Hay golpes que llegan callados, que se acercan sigilosos y te agarran en el aire, hay golpes que llegan cuando estás elevándote en un salto y te devuelven al piso, me entendés? No pude hacer otra cosa que callar y me quedé mudo.
Hay golpes que son una burla a la ilusión, una sobredosis de realidad. Esos golpes, creo, son los peores.
Hace poco más de un año no podía imaginar que la persona que me iba a abrir la puerta de esa escuela iba a ser quien finalmente lo hizo. Y hace cinco días, tampoco me esperaba que eso volviese a suceder.
***
–La señora directora está ocupada, ya lo va a atender su hija, la espera?
Sentí cómo me llevaba puesto un poderoso alud y cómo el piso de pronto comenzó a temblar. Qué? Así me lo decís? Me podrías haber pedido que me siente!
La misma secretaria que un año antes (parecen mil) me decía que me esperaba la madre y no la hija, la misma secretaría que quise atravesar con una espada, esa misma secretaría ahora me dice no sólo que Belén está en la misma ciudad que yo, sino además que está en un radio de proximidad de no más de, no sé, cuarenta metros? Me podrías haber avisado con un poco más de tranquilidad, maldita! Me podrías haber dado tiempo a que me de un infarto al menos. Sin embargo, amé a esa secretaria, llegué a amarla y fundirme con ella en un sentimiento de fraternidad en donde pensé que los seres humanos se unen en los momentos de desgracias y de victorias. Sos una grande, secretaria gris. Mis nervios aparecieron con el estruendo de un sismo y un segundo después me tocaron el hombro desde atrás.
–Hola, te acordás de mí?
Nunca voy a entender esas preguntas. Obvio, le dije y no agregué otra palabra.
–Me dijo mi vieja que venías, tanto tiempo, cómo estás?
Su abrazo me corta el aire, que cómo estoy? A punto de vomitar estoy.
–Volviste… No sabía que volvías, estás acá. Cuándo volviste? Ahora trabajás acá?
–Sí, volví hace un mes, y estoy laburando acá en el cole, soy la psicopedagoga y también doy metodología de la investigación social. Pasá, mi mamá está ocupada, podés hablar conmigo.
No, no puedo hablar con vos, claramente no puedo hablar con vos, no sé qué carajo decirte, estoy en una montaña rusa aterrorizado por el vértigo, no te puedo decir una sola palabra.
–Mirá, estoy corto de tiempo, tengo la mañana súper ocupada, paso a dejarte estos papeles, andá mirándolos y luego del finde paso así te explico bien, dale?
–Bueno, te parece bien el martes que viene a las nueve?
–A esa hora estoy acá, me tengo que ir.
Sentí cómo me llevaba puesto un poderoso alud y cómo el piso de pronto comenzó a temblar. Qué? Así me lo decís? Me podrías haber pedido que me siente!
La misma secretaria que un año antes (parecen mil) me decía que me esperaba la madre y no la hija, la misma secretaría que quise atravesar con una espada, esa misma secretaría ahora me dice no sólo que Belén está en la misma ciudad que yo, sino además que está en un radio de proximidad de no más de, no sé, cuarenta metros? Me podrías haber avisado con un poco más de tranquilidad, maldita! Me podrías haber dado tiempo a que me de un infarto al menos. Sin embargo, amé a esa secretaria, llegué a amarla y fundirme con ella en un sentimiento de fraternidad en donde pensé que los seres humanos se unen en los momentos de desgracias y de victorias. Sos una grande, secretaria gris. Mis nervios aparecieron con el estruendo de un sismo y un segundo después me tocaron el hombro desde atrás.
–Hola, te acordás de mí?
Nunca voy a entender esas preguntas. Obvio, le dije y no agregué otra palabra.
–Me dijo mi vieja que venías, tanto tiempo, cómo estás?
Su abrazo me corta el aire, que cómo estoy? A punto de vomitar estoy.
–Volviste… No sabía que volvías, estás acá. Cuándo volviste? Ahora trabajás acá?
–Sí, volví hace un mes, y estoy laburando acá en el cole, soy la psicopedagoga y también doy metodología de la investigación social. Pasá, mi mamá está ocupada, podés hablar conmigo.
No, no puedo hablar con vos, claramente no puedo hablar con vos, no sé qué carajo decirte, estoy en una montaña rusa aterrorizado por el vértigo, no te puedo decir una sola palabra.
–Mirá, estoy corto de tiempo, tengo la mañana súper ocupada, paso a dejarte estos papeles, andá mirándolos y luego del finde paso así te explico bien, dale?
–Bueno, te parece bien el martes que viene a las nueve?
–A esa hora estoy acá, me tengo que ir.
***
Cinco días después mi despertador sonó a las siete de la mañana y mi habitación fue el escenario de la duda. Me di una ducha caliente, hirviendo, que me relajara cada uno de los músculos que parecían estar hechos de piedras, de pesadísimas piedras. Desayuné con la ansiedad de una terapia intensiva y volví a organizar mi estrategia, cada una de las cosas que le voy a decir, mi actitud frente a ella y el modo de dejar en suspenso un encuentro. Me probé cinco pantalones, diez camisas y cuatro sacos. Estuve cuarenta minutos frente al espejo pero mi expresión de terror no se quiso mudar de mi cara. A las nueve menos veinte me parecía estar caminando por el pasillo anterior a la sala donde se me iba a practicar la pena de muerte. Nueve menos cinco me tuve que tomar un alplax que calmara un poco mi tremenda excitación.
Frente a la puerta de la escuela soy una ensalada de nervios, miedos e ilusiones que no consigue tocar el timbre, parezco un paracaidista que duda pero de pronto alguien me empuja. Llega una mujer que toca y parece apurada, toca una vez más pero es como si nadie oyera, nadie aparece. La mujer toca, entonces, una tercera vez. Yo la miro y no le digo nada, no hay buen día, no hay comentario sobre el frío que volvió después de una semana de calor, no hay palabras de cortesía y comienzo a pensar si habré perdido la voz, si habré perdido la audacia, si no es mejor que me vaya de ese lugar pero nos abre la puerta la secretaria, la misma de hace un año, la que me hace las mismas preguntas, quién soy y a quién busco, yo no tengo la menor idea de qué contestarle. Soy un atado de nervios y busco a la única mujer que amé en mi vida, la podés ir a buscar?
–Yo vine el viernes, tengo una reunión con la psicopedagoga.
–Ah sí, ya me acuerdo. Está dando clases, espéreme un segundo que le voy a avisar que ya llegó. ¿Me recuerda su nombre?
Voy a la cantina y pregunto cuánto sale una coca, cuánto sale un yogurt y no me importan ni las cocas ni los yogurts, no me importa la cantina ni el motivo formal que me lleva al colegio, yo sólo voy porque estás vos, me entendés?
Cuando la veo me doy cuenta de que el tiempo que pasó desde que se fue sólo pudo medirse en términos de lo que faltaba para que alguna vez, sin aviso previo, volviera a verla. Me parece estar diez centímetros sobre la tierra y ella me sonríe y yo no sé si despertarme o hablar, si contarle todo lo que pasó hasta este minuto, todo lo que destruí para no encontrarla en todos lados, de pronto me quedé sin una sola palabra para decirle.
–Pasá a mi oficina. Estuve viendo los papeles, querés hablar con los chicos o me contás a mí?
Belén se dirige a mí con la diplomacia de las relaciones laborales y yo sólo puedo caminar por ese camino que me indica. La reunión es sólo eso, una reunión de carácter informativo sobre la alianza de cooperación de la organización donde yo trabajo con la escuela donde ella trabaja. Toda mi estrategia queda fuera de foco y se desdibuja, mis nervios son implacables y me equivoco en cada uno de los datos que le doy, fechas, lugares, números de teléfonos, costos operativos, todo me lo olvido en un instante. Quiero saber qué hizo durante un año, qué hizo hasta hace diez minutos, dónde estuvo, quiero que me saque de ese lugar pero ella no hace más que pedirme precisión sobre los datos y las características del trabajo conjunto.
Salgo del edificio, ciego, inexperto, asustado, impotente. Enciendo un cigarrillo, subo a mi auto y fumo con la necesidad de un condenado. Son las diez de la mañana y tengo cuatro reuniones antes de mi almuerzo. Cancelo todo, motivos de fuerza mayor. A la una y media, los alumnos se van a ir a sus casas y planeo ir a buscarla, invitarla a almorzar y esta vez, sí, volver a ella y a una realidad en donde todo gira en órbita alrededor de nosotros dos.
Cuando llego a mi casa llamo a su primo, mi amigo de toda la vida, y le pregunto –Cómo es eso de que tu prima volvió y no me dijiste nada? La vi el viernes y casi entro en paro. Recién tuvimos una reunión, la voy a invitar a almorzar.
Hay golpes que no te esperás, palizas que no tienen justificación, que te rompen y después te siguen pegando aún después de roto, no sé si me entendés. Hay objetos que no querés ver, como ese anillo que no supe qué hacía en uno de sus dedos, ese anillo que me vigilaba y se reía, que fue el único que rió dentro de esa oficina.
Hay cosas que no está bueno escuchar, que es una mierda escuchar. Mi amigo hizo silencio y luego disparó:
–No te enteraste? Hace veinte días se casó.



12 comentarios:
Glup.
Eso duele...
pum
tenía q terminar ahí?
dolor, demando saber desde donde se tiró
uuh..
SE CASO? :/
no me lo esperaba..
UN GOLPE,,
ahi te das cuenta qe todavia siente cosas por ella :S
donde qeda Abril??
yo la adoro :)
jajaja
un beso (:
Jekii
Nooooo
No no nooooo!!
Noooooooooooo! (verás, es difícil articular otra cosa...estoy como loca gritando en mi casa ese "noooo"...)
Pedacito de sorpresita... estuvo buena la yapa...
Tal cual, TAL CUAL, hay objetos que se te estrellan en la cara...tan silenciosos y con tanta presencia...
Bueno...meta nomás con Abril...o con terapia, para superar el mambo...
Noooooo!
Qué bajón!! :'(
Me encantó, un abrazo!
Anónima Patricia
¿el casamiento seria un impedimento para este hombrecito golpeado?
¿o será otra muestra más de que Belen "no lo quiere"?
Golpes... Uno internamente sabe que se va a golpear con tales REPETICIONES... son asombrosas las formas que estas toman no?...
Brul-..
Ceci: Es raro que haya una causa de fuerza mayor como esa. Las chicas que me gustaban cuando niño se comenzaron a casar. (!)
Anónimo: No se tiró desde ninguna parte, nadie dijo que terminó acá.
Jekii: Sí sí, se casó. Cosas que pasan, no? Abril? Está cenando con la familia de su rubio seguro... Otra familia más para romper.
Anónima Patricia: No se trata de meterle nomás con Abril porque Belén se haya casado. Hay parejas que se tienen que romper, y alguien se tienen que hacer cargo. Tarea poco reconocida...
Brul: El casamiento, un impedimento? mmm... Y no creo que sea una muestra de no querer a nadie, no se trata de eso. De todos modos, todavía no sé bien de qué cosa se trata.
gracias por las opiniones! Ya tengo la oyom tres y la pueden comprar en Ruben Libros y en el Cineclub, a dos pesos =)
abrazos!
Leandro · oyomepongoloco!
no es una muestra de que no quiere a nadie.. es una muestra de que no lo quiere... Belen no lo quiere.
Las repeticiones son no aceptar los hechos que pasan como consecuencia logica de ese desamor.
Brul.
golpes duros como esos dá la vida una vez, y es muy dificil reponerse... el cuento me encantó.
"uhh... noo..."
el bombardeo de información, opiniones en diarios, blogs, spaces, a veces nos tornan menos sensibles a lo que leemos.
Algunos buenos libros, algun que otro poema y de vez en cuando una nota, nos recuerdan el cúmulo de sensaciones que puede transmitirnos una buena pieza de prosa.
Me pareció sentir yo misma el desgarro de la noticia! y esa tristeza profunda que se sedimenta con el correr de los días...
La nostalgia del texto me hizo acordar a un poema de benedetti, el cual les recomiendo leer y se los dedico, como forma de honrar al poeta y compartir con uds, palabras ajenas que, como este texto q han escrito, logran sacarme de la indiferencia... "la culpa es de uno".
mis felicitaciones a los 4 locos oyom.
con cariño, una amiga.
tremendo cuento, seinto haberlo vivido de alguna manera (y no en otra vida, en "estísima" y hace poco) en fin, me presento aunque creo haberlo hecho ya en otra oportunidad: soy Lalo Clariá, entre otras cosas soy cantautor y sebo unos mates que superan la media. me gusta mucho el blog, lo sigo, lo leo, pero no me queda claro quien escribe, so de pronto nos conocemos...? voy a empezar por ir a comprar el/los libros a ver si engancho alguna info. y ya que estoy ahora los invito a un conciertillo que daré este vierens 5 en casa grote (padre grote 1080, barrio gral bustos - por alem al 1.700) si quieren pueden ver algo en youtube buscando lalo claria.
escritores, espero verlos en algun momento, en algun lugar.
a repito, beunisimo el texto.
lalo
Brul: uuuueeee Belén no lo quiere! azúcar!
Carmen: Es jodido reponerse de eso, nos pasa a todos, pasa en la vida, pasa en TNT.
Flor: Gracias por tus palabras. Está muy bueno si lo podés "vivir", el golpe es duro, seco.
Lalo: Qué bueno que pases! Conocemos lo que hacés y también nos parece muy bueno. Nos estaremos cruzando por ahí!
abrazos y gracias por la buena onda!
Leandro · oyomepongoloco!
Uy, tremendo. No tengo palabras. Sólo espero que sea ficción.
Saludos.
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