terapia
En el transcurso de mi existencia Belén es la prueba de lo imposible, un martes a la noche repleto de interrogantes que no conocen la piedad, una caminata desorientada que me lleva al único lugar donde aquello que me enseñó no tiene cabida.
No pude comprender qué había querido decir con eso de que ya había aprendido, con aquella frase donde me dijo que podía seguir solo. No quería pero necesitaba una respuesta que nunca pedí y que nunca llegó, entonces dejé crecer el odio sólo comparable con el amor – si es que tal cosa existe, y aunque así fuera, si es que la amé alguna vez – que había podido sentir por ella.
Las parejas en la calle se multiplican y me observan y me persiguen. Yo sólo quiero ametrallarlos y gritarles su porfía, yo sólo quiero que me expliquen qué es lo que sucede dentro de esas parejas dentro del espacio de sus brazos, ese círculo que los asfixia y parece mantenerlos con vida. Camino entre ellos y los observo como un enfermo, como un obsesivo, como un criminal. Las parejas se abalanzan y están pegadas, son dos seres que caminan atados, una sola sustancia que se mueve y se reproduce y grita a viva voz esa clase de destrucción inminente que los acecha y que los carcome.
Belén fabricó ciudades sobre mi cama que yo tuve que demoler, monumentos en nombre de no puedo entender qué clase de felicidad de cuyo recuerdo busqué escapar escondiéndome en mil camas de las que huía a su vez, por miedo a convertirme en un asesino.
Cincuenta mil días con sus noches después de haberme dicho lo que tenía para decir, Belén fue una lista de e-mails que llegaron esporádicamente preguntándome cómo iba todo, e-mails cuyas respuestas fueron amables, perdidas, indefensas, mentirosas, bienbienbien, por acá todo como siempre.
Virginia me pregunta qué busco en esas respuestas, qué espero después de todo, qué busco fuera de su cama. A mí no me interesa responderle, no quiero ser el único en su cama, no pretendo exclusividad y fuera de la suya no busco nada distinto, sólo esconderme de una cursilería sentimentalista. Virginia es la evidencia de una lealtad que se parece a la de una pareja de ancianos a metros de la muerte. ¿Qué es una pareja de ancianos sino dos personas que atestiguan y acompañan la caída del otro? Le digo que somos dos viejos a los que no les queda ni lo puesto: sus hippies andan de corbata y la mujer de mi vida lleva un anillo de matrimonio. Somos una desgracia cogiendo en una cama, lo sabemos y no podemos disimularlo.
Las paredes de su habitación tapadas de fotos, de humedad y aerosol son el escenario infernal que envuelve un ritual que no da tregua, un escape desesperado.
Me olvido por fin, durante algunos minutos, de Belén.
Suena mi celular y Abril me pregunta qué hago, cómo estoy, si se me pasó el mal humor de los últimos días. Le respondo seco, frío, no es momento de conversaciones. Corto.
Ella no lo comprende pero no es noche para dejar sola a mi amiga, hay códigos. No pienso dejarte sola. Virginia me escucha y se ríe, me dice que ésta no es una noche para dejarme solo, que qué carajo voy a hacer fuera de su cama. Me abraza, me hace dar una vuelta, elabora formas con su cuerpo que logro reconocer y me vuelve a besar. En la cama ya no quedan ni las sábanas, ya no hay almohadas. Ni límites.
Yo sé que por la mañana no querré haberlo hecho, que por la mañana no podré soportar su presencia, pero Virginia insiste.
–Regalame todo ese odio, después me contás sobre tu amiga, sobre su rubio, sobre esas parejas en las que no hay lugar.
6 comentarios:
jaja
DEFINITIVAMENTE, este hombre es el kaaaarma de virgina :P
jajaja
porqe él no busca exclusividad en su cama, sino un bálsamo para sus heridas..
besos
buen finde :)
Jekii
"En el transcurso de mi existencia Belén es la prueba de lo imposible"
"Aquellas personas q usan a menudo la pàlabra Imposible , tienen muy poca suerte en la vida"
creo q con Belen , va en combo la palabra Imposible .
y ya lo creo eh !
y virginia es CASI patetica jaja
"Un viejo al que no le queda ni lo puesto". Que definición tan perfecta para un caído en el campo de batalla del amor.
Jekii y Anónimo: Me parece muy buena la distinta interpretación de la situación de Virginia. Yo la pienso como alguien igual al protagonista, como su espejo en cierto sentido. No comprendo lo de casi patético en ese personaje, alguien me lo podría aclarar? Me imagino que tiene que ver con sentimientos, no?
Ceci: No se me figura fácilmente qué es lo que expresaría mejor a "esos caídos", pero siempre me gustó la imagen de un desamparado.
gracias por la onda, abrazo!
Leandro · oyomepongoloco!
señor oyomes.. :)
a mi entender el "casi patetico" de Virgina se ve reflejado en la intencion de ella al intentar atrapar a un hombre qe NO la qiere y mucho menos qe NO LA AMA.. y entonces,ella se regala con moño y todo :P (algo qe el protagonista recibe sin poner peros :P)..
ahi veo EL PATETICISMO de este personaje ;)
peero.. qien no fue una "virginia" en algún momento de su vida?! yo lo fui, yo lo soy jaja,
En fin, ahi tiene mi punto de vista ;)
no se qe dira el anónimo :)
ajaj
besos (:
Jekii
el anonimo opina igual jaja
el anonimo soy yo =)
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