martes 27 de octubre de 2009

los martes a la siesta

los nudillos la nuca los brazos me duelen los dedos de estirar el cuerpo me duelen los tendones de tanto hacer fuerza para verte me duelen las cicatrices los perdigones de tus cruentas despedidas me duelen los ojos las pupilas vacías de tu figura las pestañas me duele la imagen que me entra en los dos ojos sin vos incluida me duele caerme al piso y dar la cara contra el asfalto cortante me duele el asfalto que vos no pisas me duele la mano que me pone una curita me duele que me ponga una curita un ser humano que no seas vos me duelen todos los días me duelen y me muelen a palos me duele el rincón de una habitación el espectáculo de estas ruinas lo que quedó tras aquella aniquilación me duelen mis sábanas de espinas me duele y me corta mi almohada deshecha en veinte girones me duele la claustrofobia de una cama inmensa interminable me duelen los ocho pisos que no subo para verte la cara me duele el teléfono que no suena para que me preguntes qué es lo que hago qué es lo que estoy haciendo qué demonios pienso hacer de mi vida me duele me incinera me pega con un martillo toda esa nada que anda a mi alrededor acechando como un lobo esa nada temeraria y colosal me duelen sus pasos a mi alrededor me duele mi posición fetal ese escape imposible me duele el frío de esta pared me duele estar acurrucado y apretado me arde y me hunde los ojos el miedo a esta ausencia tuya que me asedia que me deja saber que está acá conmigo que no puedo hacer nada para que se vaya que vos no estás para cuidarme me duelen todos los días y sus noches me duelen los martes a la siesta

6 comentarios:

Anónimo dijo...

encantada de leer! :)

L

Contar con Letras dijo...

me encantó...

y me emocionó che, estuvo duro...

gracias Pater Oyom...

Ceci dijo...

Duele todo el almanaque, demasiado.

Anónimo dijo...

volvió oyom

Nati dijo...

Me gusta.. por momentos me recordás mucho a letras de Lisandro Aristimuño! :)

mirares diferentes dijo...

si digo excelente, me quedo corta.
Ana