Desnuda sobre el parquet añejo de esta habitación de alquiler
sos la estatua de glorias del pasado, imponente, temeraria, hermosa
sos el cuadro de una batalla de antaño, los cañones de mil siglos atrás
magnífica, altanera, segura de vos, triunfal
me rozás con tus labios que son el hogar a donde
quise
tantas veces
volver
refugiarme de la tormenta que significaban los días sin vos y en tu beso aún se oyen los gritos de tu víctima
yo entro y salgo de vos mientras me decís que me querés que me extrañás que no me vaya que qué significa todo esto para mí y tus gemidos entran en mis oídos junto a tu lengua y me decís nuevamente que me querés mientras tus piernas quieren ser un nudo del que yo no pueda escapar
tus piernas tu voz me lo repiten no te vayas
no quiero
dejarte ir
y yo sigo adentro tuyo, dejándome apresar de nuevo, vos, que libraste mil exterminios, que decretaste condenas a muerte
vos, que fusilaste con toda amabilidad en plena luz del día, que acribillaste con brutal cordialidad en medio de una mañana de domingo
te doblás como una cuerda y te estirás y tu piel amable me abraza y quiere cubrirme entero y elaborás figuras con tu espalda sobre el piso que se moja con las gotas de nuestra maratón que vos pensás consagratoria y de tus ojos salen lágrimas y yo no entiendo si estás pidiendo perdón si te has arrepentido pero qué pena, pienso, qué pena
la justicia
a la que me empujaste
yo
no te contesto
sonrío e imposto una expresión de alegría y emoción, ensayo los gestos aquellos de ese tiempo en que te amé tanto, en que no quedó gota de sangre en mi cuerpo para darte, vos que nunca te saciabas, vos para quien nunca fue suficiente el exterminio
repetís la palabra nosotros, y otra vez que qué significa esto para mí, si sos una más o si sos algo especial y las palabras nosotros, más, especial, se me aparecen como desvaríos en otro idioma en un idioma que no puedo entender que nadie me enseñó, en un idioma que olvidé y de repente
quiero decirte que te quiero que todavía sueño cada noche con tus ojos y tu expresión de fuego sería hermoso decirte que te quiero y sería fuerte y tan grande querernos en este piso de madera en el que nos revolcamos pensando que hacemos el amor
me mirás a los ojos y tu mirada es la tregua de una guerrilla endiablada, me besás otra vez y yo, ahora sí, beso tus lágrimas que acaso serán por tanta sangre, me pregunto
y me las llevo, absolviéndote
yo ya te he perdonado, yo ya me he sanado
y te digo que sí, que te quiero
sin salir de vos
te abrazo
y vuelvo a responderte
que sí
que sos una más, pero no hay motivo para estar mal por ello
entonces salgo de vos
te doy mis razones
que no te alcanzan
excitada y aún en trance
mas me levanto
y ya vestido
me voy
dejándote muerta
6 comentarios:
fuerte muy FUERTE!
Lenadro ya no las mates.
Muy bueno, Lea. Muy expresivo. Transmite mucho...
El comienzo es brillante:
Desnuda sobre el parquet añejo de esta habitación de alquiler
sos la estatua de glorias del pasado, imponente, temeraria, hermosa
sos el cuadro de una batalla de antaño, los cañones de mil siglos atrás
En el medio quizás se pierde un poco. El final es muy bueno también...
Bien, Lea.
Excelente. Qué bueno leerte amigo. Apláus!
Juan
Cuando no se puede no se puede. Mejor irse...
Me gustó mucho.
si esto guardara alguna relación con lo que decís cuando te referís a vos (es decir a yoyo), vos y yo (o sea vos) tenemos que hablar seriamente.
buenas! gracias por las opiniones y la buena onda, sigamos matando gente juntos =)
abrazos!
Leandro · oyomepongoloco!
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