jueves, 18 de agosto de 2011

Dormir con vos es como vivir en un mundo donde River no se fue al descenso

Ya vamos a salir de perdedor, me digo, ya vamos a salir, ya vamos a salir de esta estúpida novela cursi, dolorosa y falaz. Ya vamos a salir, lobo, me digo, alguna vez nos va a tocar; a no apichonarse, me digo, y vos que estás hermosa, me hablás y rechazás mi abrazo que te busca, que te obliga, que quiere obligarte, que te pide, que te ruega, que te grita -No te vayas, a dónde carajo vas a irte, no te vayas, no me dejes sin tu voz de río, de paz, de siesta, de descanso, no me dejes sin esa voz con la que quiero que me cuentes indignada que al más chico le clavaron diez amonestaciones o que la pendeja nos salió puta, más puta que las arañas. No me dejes sin la voz del resto de mi vida.

Decís que todo es una exageración.

Me decís que ya me voy a enamorar de otra, y eso inexorablemente va a pasar, me decís que ya perderé mis calzoncillos por otra, pero seguís acá, sentada, hermosa, más hermosa que nunca, todos los días estás más hermosa que nunca, todos los días es el día que más linda te vi, pero vos me decís que es calentura, que es una cuenta pendiente, que no me haga la película, que no es tan grave, que ya se me va a pasar, que seguramente se me va a pasar, ¡y las ganas que vos tenés de que se me pase! Las ganas que tenés vos, tal vez, de que a mí se me pase, yo no quiero que se me pase un carajo, yo quiero que vos te quedés acá escuchando esta canción, abrazada a mí en mi cama. No te voy a decir giladas como que mi cama es inmensa desde que la dejaste, luego de cubrirla entera con tu pequeño y perfecto cuerpo, no te voy a decir esa estupidez mierdosa sacada de canción de Arjona, mi cama es igual a como era antes de acostarte vos en ella, pero es verdad y en esto no te miento, que todo es más lindo si vos estás, que mi habitación es el lugar perfecto cuando estás vos y mis dedos torpes y pendencieros constatan que tenés la piel de las publicidades esas de los jabones que te dicen que te la dejan suave, y pienso en el pelotudo de Facundo Arana, ¿vos podés creer el pelotudo de Facundo Arana? Pienso en este gil diciendo que lo que a él le gusta de una mujer es la piel. Pero qué tipo tan boludo, y me acuerdo de tu piel y ya me reconcilio con él, es verdad Facundo, es verdad pelotudo.

Es que yo me quiero hacer una remera con tu piel, quiero dormir desnudo pegado a tu cuerpo que deja a mi cama y a mis dedos desorientados, pero vos me decís que no, que basta (podés parar de decirme basta? podés cortarla con basta?), que esto se va al carajo, y más vale que se va al carajo, esto es lo más lindo que hay, pero vos insistís con que no,

y dale con que no,

que esto es cualquiera, y que qué carajo nos pasa, qué carajo es todo esto, que qué quiero yo de vos, que te abrace, que te abrace por detrás, que no te bese porque no vas a poder frenar más, nunca más, y yo estoy más nervioso que un acusado, y yo experimento los sentidos sólo a través de tu contacto, yo tengo miedo y excitación y pienso, entonces, que esto, que exactamente esto es la vida y me digo a mí mismo que a esto venimos al mundo, y cuando lo pienso ya no hay más mundo ni laburo ni amigos ni familia ni tu novio ni día de la semana ni nada que no seas vos y yo y estas sábanas negras como la puta mañana esta en la que me decís que no, que esto se acaba, que vos no querés esto ni a palos. Ya sé que las sábanas no tienen la culpa, ya sé que vos no tenés la culpa, ya sé todas esas cosas que vos me decís y que no hay chance de que te las creas, y yo no sé si decirte lo que pasa, lo que me está pasando, que me siento el Gato Gaudio, la concha de la lora, que necesito una tribuna para ir a preguntarle a ese tipo -Vos sabés? Vos sabés lo que está pasando en mi vida? No sé si decirte lo que me está pasando o tirármela de áspero, vos te das cuenta de que dudo como un pendejo, y estás sentada al frente mío y me levanto como un boludo y acomodo cosas y vuelvo a sentarme y me levanto otra vez y tiro tu etiqueta de Marlboro a la basura y me prendo un mentolado y vos seguís ahí, diciéndome que te diga si es como pensás que es o si es diferente, y qué querés que te diga? Yo no entiendo una mierda, yo quiero que te quedés acá, a ver si te queda claro, a ver si lo entendés, que quiero dormir con vos, que quiero despertarme y mirarte la cara, que quiero olvidarme de que existe un mundo y seis mil millones de personas de mierda y un montón de agua y de asfalto y de nafta, yo quiero olvidarme del medio ambiente, de los puentes, de los puestos de trabajo, de que se me abrió la costura del culo en el pantalón del laburo, del semáforo de Estrada y Buenos Aires, de la democracia y del fútbol, a ver si te cae la ficha de que yo me olvido de todo si me abrazás y me hablás en esa desesperación preciosa y feliz preguntándome qué es todo esto? Esto es lo más lindo del mundo, te respondo, esto es a lo que vinimos.

6 comentarios:

Dolores dijo...

Ja! El semáforo de Estrada y Buenos Aires.
"esto es a lo que vinimos" me encantó ese final

Martín Juárez Ferrer dijo...

lo mejor que leí tuyo gordo,
increíble.
un descontrol total.

definitivamente, la autobiografía media bukowskiana pero más poética es lo tuyo, y este texto es increíble.

abrazo y nalgada!


tincho

Ceci dijo...

Bellísimo y esperado regreso!

"yo me quiero hacer una remera con tu piel". no me voy a olvidar de esa imagen nunca más.

Mai dijo...

Genial! Me hizo acordar, salvando las distancias, a esto de Juan Rulfo:

"Pero viene Felipa y me espanta mis miedos. Me hace cosquillas con sus manos como ella sabe hacerlo y me ataja el miedo ese que tengo de morirme. Y por un ratito hasta se me olvida"

Salud!!

oyomepongoloco! dijo...

Mai, es tremenda esa línea, es enorme.

niña eterna por siempre dijo...

estar entre ignorar al ser querido para que te dé bola y posiblemente perderlo para siempre, o romperle las pelotas hasta perderlo para siempre